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En el corazón cultural de Santander de Quilichao, bajo la sombra generosa de un frondoso mamey y el murmullo de un bosquecillo de heliconias, nació el 1 de octubre de 1999 un espacio que se convertiría en faro para la creación colectiva y el pensamiento sensible: la Tertulia Bosque de las Heliconias. Dirigida por el maestro Fabio Enrique Holguín, reconocido también por liderar el Festival Internacional de Poesía "Manuel María Astudillo", esta tertulia es mucho más que una reunión semanal; es un ritual comunitario donde el arte, la palabra y la memoria ancestral se entrelazan para crear nuevos significados.

Lo que define a este espacio es su carácter profundamente democrático y colaborativo. Cada jueves, artistas, poetas, músicos, docentes y vecinos se congregan en un círculo que borra las jerarquías. El eje central de sus encuentros es una exploración literaria y biográfica de un escritor invitado, pero su alma creativa late en la práctica del Cadáver Exquisito. Heredera directa del juego surrealista de André Breton y Tristan Tzara, esta metodología transforma la creación en un acto coral: cada participante aporta un verso o una frase, sin conocer la totalidad del texto en construcción. El resultado es un poema colectivo, polifónico y lleno de sorpresas, que se lee al final de cada velada y que constituye la materia prima de publicaciones como el fanzine Bosquejos Colectivos.

La Tertulia ha cultivado sus propias tradiciones y personajes simbólicos, fundamentales para su atmósfera única: La Tía Tulia, no es una persona, sino una olla que permanece caliente al centro, ofreciendo la aromática que se comparte religiosamente a mitad de sesión. Este acto simple pero profundamente ritual marca una pausa, un momento de calor compartido y conversación distendida; El Tayuma, un cuenco o tarugo que hace las veces de altar a los ancestros. En él, los asistentes depositan aportes voluntarios para sostener el espacio: para comprar velas, papel, lápices o los ingredientes de la próxima aromática. Es un gesto tangible de autogestión y corresponsabilidad.

La Tertulia Bosque de las Heliconias es un milagro de persistencia y fe en el poder creador de la comunidad. Más que un taller o un evento, es un organismo cultural vivo que durante más de 25 años ha nutrido el suelo fértil de Quilichao con palabra, escucha y afecto. En un mundo donde el conocimiento y el arte a menudo se centralizan, este espacio demuestra que la democratización genuina del saber sucede alrededor de una olla de aromática, en la ronda de voces diversas que, juntas, escriben el poema inacabado de su territorio.

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